Historia

Historia de Bogotá

by | 10 Sep, 2021 | Historia | 0 comments

Conozca la historia de Bogotá, capital de Colombia, desde su pasado chibcha en la época precolombina hasta la actualidad.

Época precolombina

Desde 10500 a.C., cazadores-recolectores habitaban el área. Desde el 3500 a.C., notamos la existencia de actividades hortícolas, alfarería y domesticación del cuy, practicadas por grupos que originalmente dependían de la caza y la recolección. En el 500 a.C., el cultivo del maíz y el de la papa ya estaban muy extendidos. Hasta el año 800 d.C., los muiscas (el pueblo indígena más importante de la familia chibcha) vivían en la zona, resultado de una migración de origen chibcha, proveniente de otros territorios (probablemente de América central), que se había mezclado con la población ya presente.

La cultura chibcha carecía de escritura. Es por eso que los cronistas han reconstruido la historia aborigen mediante la recopilación de relatos orales que se remontan a 1470, cuando el zipa Saguanmachica gobernaba Bogotá. En lo más alto de la escala social estaba el monarca absoluto (el zipa), seguido por la orden religiosa de sabios y monjes. Luego venían los guerreros (o güechas), luego los artesanos, comerciantes, campesinos, etc.

Se cree que los chibchas solían sacrificar a niñas capturadas en guerras o compradas a otras tribus. Sin embargo, no hay evidencia sólida o verificable. Elaboraron un cronograma muy preciso y una estructura legal compleja, conocida como el “Código de Nemequene”. Además, los monumentos chibchas fueron erigidos con materiales perecederos, lo que no impidió que permanecieran en pie tras la llegada de los conquistadores europeos.

Cabe destacar también que, si bien es posible identificar rasgos indígenas en la población bogotana, dado que Bogotá ha recibido desde hace mucho tiempo migrantes de todo el país, se pueden encontrar fenotipos de gran diversidad: color de piel, de cabello y de ojos, que la convirtió en una ciudad multirracial.

Época colonial

Gonzalo Jiménez de Quesada quien había regresado de su expedición militar a Santa Marta (la capital del departamento de Magdalena) y al valle del río Magdalena con más de 500 hombres solo contados alrededor de 70 luego de su victoria sobre los muiscas y la conquista del sabana de bogota. Anunció la “fundación de facto” de la ciudad; la ceremonia tuvo lugar el 6 de agosto de 1538. Se construyeron doce cabañas y una capilla en el sitio llamado Thybzacá, hoy Teusaquillo, distrito 13 de Bogotá. Se cree que el hecho tuvo lugar en la actual Plazoleta del Chorro de Quevedo, aunque no existe ningún documento que lo confirme.

El 22 de abril de 1539 Gonzalo Jiménez de Quesada procedió también a la fundación legal de Santa Fe en compañía de los exploradores Nikolaus Federmann y Sebastián de Belalcázar. El nombre de la ciudad, inicialmente Nuestra Señora de la Esperanza, fue cambiado a Santa Fe con base legal y se estableció el Ayuntamiento de Santa Fe. Gonzalo Jiménez de Quesada dio a Santa Fe y sus alrededores el nombre de Reino de la Nueva Granada, ciudad de la cual fue, durante todo el período colonial, la capital.

La patente real del emperador Carlos V elevó a Santa Fe al rango de ciudad el 27 de julio de 1540. En 1548, el emperador otorgó a Santa Fe el título de “ciudad muy noble, muy leal y muy antigua del Imperio Nuevo” con , para armas, un escudo en el que aparece un águila negra sobre fondo dorado, una granada en cada invernadero, rodeada de granadas doradas sobre fondo azul.

Luego la ciudad pasó a depender del Virreinato del Perú, fundado el 20 de noviembre de 1542 por Charles Quint. Bogotá fue también la sede del gobierno de la Real Audiencia de Santa Fe de Bogotá (la Real Audiencia de Santa Fe de Bogotá), establecida en 1550.

En 1717, la ciudad se convirtió en la capital del virreinato de Nueva Granada, creado por la corona de España, dando la bienvenida así a los virreyes, después de haber disputado la sede virreinal en Cartagena de Indias, ciudad de Colombia fundada en 1533 por el conquistador Pedro de Heredia. (1505 – 1554).

En 1783, el virrey creó una comisión científica, encabezada por el médico y naturalista español José Celestino Bruno Mutis y Bosio (1732 – 1808), que inició sus investigaciones en los cerros de Santa Fe, primeros pasos de lo que, más tarde, será conocida como la Expedición Botánica. El naturalista, geógrafo y explorador alemán Alexander von Humboldt (1769-1859), de camino a Quito (Ecuador), cruzó el Virreinato de norte a sur, pasando por Cartagena de Indias, Bogotá y Pasto. De 1802 a 1803 tuvo lugar la construcción del Observatorio Astronómico Nacional de Colombia, el primer observatorio astronómico construido en América, que había sido promovido por José Celestino Bruno Mutis y Bosio.

Algunos de los criollos más influyentes del Virreinato – altas figuras comparables a Policarpa Salavarrieta (1795 – 1817), heroína de la resistencia colombiana, y Antonio Nariño (1765 – 1823), presidente del Estado Libre de Cundinamarca de 1811 a 1813, entonces vicepresidente de la Gran Colombia en 1821 – vivía en la ciudad. Aquí es en gran parte donde surgió el movimiento independentista, al que se adjuntan los hechos conocidos como El Florero de Llorente. Los hermanos Francisco y Antonio Morales invitaron a cenar a un funcionario del rey que había llegado de España. En busca de un florista para encargar la decoración del salón donde se planeó este evento, entrevistaron a un comerciante español, José González Llorente, quien regentaba una tienda en la esquina noreste de lo que hoy es la Plaza Bolívar, la plaza principal de Bogotá. Fueron rechazados por él de una manera que consideraron inapropiada. Este fue el pretexto de una reyerta que degeneró en desorden popular y marcó, el 20 de julio de 1810, el inicio de la lucha y el Grito por la Independencia. Aunque el territorio había sido reconquistado en 1816 por los españoles, obtuvo la independencia definitiva en 1819.

Período republicano

Bogotá se convirtió en la capital de la Gran Colombia hasta 1830, cuando la disolución de ese estado dio origen a lo que hoy son Ecuador, Venezuela y Colombia (Panamá proclamó la independencia en 1903). Hasta fines del siglo XX, la historia de Colombia fue solo una continuación de guerras civiles, siendo la más notoria la Guerra de los Mil Días (1899-1902), durante la cual las facciones del Partido Conservador y el Partido Liberal masacraron a la población.

Bogotá recibió, en 1861, el título de capital de los Estados Unidos de Colombia, antiguo país de América del Sur, y sus distritos, pocos en número, fueron elevados al rango de cantones.

En 1876, el Ayuntamiento estableció una nomenclatura y numeración de calles, sustituyendo sus nombres tradicionales por números consecutivos, como es el caso en la actualidad.

En 1884, el servicio de tranvía de la ciudad comenzó a operar desde la Plaza Bolívar hasta Chapinero, el segundo distrito de Bogotá. Era tirado por mulas.

En 1889 se inauguró la primera línea ferroviaria que unía Bogotá desde San Victorino, distrito bogotano, hasta Facatativá, municipio del departamento de Cundinamarca. Esta línea férrea, terminada a fines del siglo XIX y que comprende más de 100 km de vías, permitió, con conexiones, viajar en ciertas áreas del país, incluso hasta el Mar Caribe. De 1910 a 1940, un sistema de tranvía eléctrico, con muchas líneas, se extendió por Bogotá y sus suburbios. Junto al tren, estos medios de transporte fueron los pilares del desarrollo de la ciudad, cuya población, en 1912, apenas superaba los 120.000 habitantes.

Siglo XX

En la década de 1920 se inauguró en Bogotá el primer aeropuerto de América Latina y la ciudad comenzó a abastecerse de energía eléctrica permanente con la construcción de una central, aún en servicio, en la cascada del Tequendama, una cascada de 132 metros de altura que ubicada en el municipio de San Antonio del Tequendama (departamento de Cundinamarca). La década siguiente vio el desarrollo de los primeros proyectos urbanísticos en honor al cuarto centenario de la fundación de la ciudad: un conjunto urbanístico en el distrito de Teusaquillo, la Ciudad Universitaria, el Parque Nacional Enrique Olaya Herrera, así denominado en homenaje al Presidente de Colombia de 1930 a 1934, y al estadio Nemesio Camacho El Campín, principal estadio de fútbol de Bogotá.

Sin embargo, este florecimiento se vio empañado por el asesinato, el 9 de abril de 1948, de Jorge Eliécer Gaitán, un político colombiano muy popular y líder del Partido Liberal, dando lugar a la destrucción y el saqueo de parte de la ciudad durante los eventos llamados “Bogotazo”, que marcaron el inicio de “La Violencia”, un período de guerra civil que duró hasta 1960.

Una de las consecuencias del Bogotazo fue que las familias acomodadas, que hasta entonces vivían en el centro de la ciudad, poco a poco comenzaron a trasladarse a otras zonas como Chapinero, el segundo distrito de Bogotá, y en ocasiones incluso a localidades suburbanas, como Usaquén o Suba, respectivamente los distritos 1º y 11º de la ciudad.

Durante la IX Conferencia Panamericana celebrada en la ciudad en 1948, se firmó la Carta de Bogotá, también conocida como Tratado Americano de Solución Pacífica o Pacto de Bogotá, que constituyó la institucionalización de la Organización de los Estados Americanos (OEA). La dictadura militar liderada por el general Gustavo Rojas Pinilla de 1953 a 1957 contribuyó al desarrollo de la ciudad gracias a la construcción de la Autopista Norte, el nuevo aeropuerto internacional El Dorado, principal aeropuerto de Bogotá y del país, y a la reconstrucción de la avenida que conecta el centro de la ciudad (Calle 26) y el Centro Internacional de Bogotá, cerca del cual se había inaugurado el hotel Tequendama unos años antes.

En 1955 se crea el Distrito Especial -como área metropolitana de Bogotá- en el que se integran los municipios de Bosa, Engativá, Fontibón, Suba, Usme y Usaquén; el caserío de Chapinero se incluyó en el perímetro de la capital y se convirtió en el primer municipio menor de la ciudad.

En 1961 se inició la construcción del barrio Ciudad Kennedy, distrito 8 de Bogotá, de acuerdo con el programa de la Alianza para el Progreso, creada por el presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy, para fortalecer la cooperación entre América del Norte y del Sur, y dirigido por el gobierno de EE. UU.

En 1964, Puente Aranda, el actual distrito 16, también se convirtió en un municipio menor de Bogotá, seguido por Ciudad Kennedy en 1967. Cinco años después, la ciudad se dividió en dieciséis municipios menores, incluidos los municipios anexos. Los nuevos municipios fueron los tres sectores tradicionales del centro: Santa Fe (distrito 3), Teusaquillo (distrito 13), y Los Mártires (distrito 14). En 1977 se crea el municipio menor de La Candelaria (distrito 17), y en 1983, debido al caos provocado por las invasiones en el sur, Ciudad Bolívar (distrito 19), se convierte en uno de los otros municipios de la ciudad. Con la Constitución de 1991, el Distrito Especial se transformó en Distrito Capital y los municipios fueron elevados al rango de distritos. Bogotá se divide entonces en veinte distritos.

Diversos hechos ocurrieron en el contexto del conflicto armado en Colombia, que se inició a mediados de la década de los sesenta durante el cual se desarrolló la guerrilla, oponiéndose posteriormente a los grupos paramilitares que se formaron durante la década de los 80. Entre los hechos más llamativos se encuentra la toma de la Embajada de República Dominicana, el asalto al Cantón Norte, la Toma del Palacio de Justicia de Bogotá, el ataque al club El Nogal, así como el ataque perpetrado por narcotraficantes contra el edificio del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS).

Desde el primer mandato del matemático y filósofo Antanas Mockus como alcalde en 1995, la ciudad ha experimentado cambios significativos. Además del desarrollo del sistema de transporte público TransMilenio, está la recuperación de espacios peatonales, la construcción de bibliotecas públicas y una red de ciclovías. A esto se suma la implementación de proyectos como el Pico y Placa, un programa de restricciones vehiculares, la Hora Zanahoria, un reglamento de los horarios de cierre de los establecimientos de bebidas y otros programas sociales que incluyen la creación de restaurantes comunitarios y el incremento de cobertura educativa para familias de bajos ingresos.