Economía

Economía de Colombia

En el período colonial la economía se basó casi por completo en la extracción de oro, incluido el robo del metal de las tumbas (guacas) de los indígenas. Actualmente, la base de la economía moderna colombiana tiene una base mucho más amplia: explotación de combustibles de hidrocarburos, metales, producción agrícola y fabricación de bienes para la exportación y el consumo interno. La economía es dominada por la iniciativa privada, con una participación directa del gobierno limitada a industrias como el ferrocarril, el petróleo y las telecomunicaciones.

El gobierno ha intentado fomentar la estabilidad económica y fomentar la empresa privada a través de medidas indirectas, como un sistema fiscal favorable y la concesión de crédito a nuevas industrias. Se han establecido organizaciones de desarrollo regional, como la Corporación del Valle del Cauca, para promover un crecimiento industrial más equilibrado, con énfasis en el desarrollo de la energía hidroeléctrica y el control de inundaciones. El crecimiento económico fue bastante sustancial a mediados del siglo XX, pero en las décadas siguientes la inflación y el desempleo crecieron de manera alarmante a medida que disminuía la tasa de crecimiento. A pesar de ello, Colombia fue uno de los pocos países de Latinoamérica que no sufrió una crisis de deuda en la década de 1980, teneindo la economía más saludable de la región durante esa década en muchos sentidos.

La agricultura continúa siendo un componente importante de la economía de Colombia, aunque desde la década de 1940 el desarrollo industrial ha sido notable. La prevalencia de suelos pobres y condiciones climáticas desfavorables ha dado como resultado que una sustancial proporción de la tierra del país permanezca sin cultivar. Las planicies orientales están escasamente habitadas, la costa del Pacífico todavía está cubierta de bosques debido a las altas precipitaciones y grandes áreas en el valle del Magdalena permanecen en campo abierto o no se utilizan.

Recursos

Colombia tiene una abundancia de recursos no renovables, incluidas reservas de oro, carbón y petróleo; sus recursos renovables incluyen ricas tierras agrícolas y sus ríos, que se han aprovechado cada vez más para la energía hidroeléctrica. Los depósitos de oro, particularmente en la sección centro-oeste del país, han sido importantes desde la época colonial. También se encuentra plata y platino en las gravas auríferas de algunas áreas. Las cuencas mineras de La Guajira son las más grandes de todo el norte de Sudamérica. Las reservas de ferroníquel se ubican a lo largo del río San Jorge y existe un gran yacimiento de cobre en el occidente antioqueño. La Cordillera Oriental ha sido durante mucho tiempo una fuente importante de sal de roca, mármol, piedra caliza y, especialmente, las muy preciadas esmeraldas de Colombia; el país es el mayor productor mundial de esmeraldas.

Las reservas de petróleo se han explotado durante mucho tiempo en los valles de los ríos Magdalena y Catatumbo, y a fines del siglo XX se abrieron importantes yacimientos nuevos en los Llanos y en la Amazonía. El potencial de energía hidroeléctrica de Colombia es mayor que cualquier otra nación del continente excepto Brasil, y las plantas hidroeléctricas generan aproximadamente las tres cuartas partes de la electricidad de la nación; sin embargo, sequías severas (notablemente en 1992–93) ocasionalmente han interrumpido el servicio y se han construido plantas termoeléctricas suplementarias en muchas áreas.

Agricultura, Silvicultura y Pesca

La agricultura colombiana representa el 16,1% del PIB. Casi el 29% de la fuerza laboral trabaja en la agricultura (incluyendo la silvicultura y la pesca), pero esta participación ha tendido a disminuir en los últimos años a favor de los sectores secundario y terciario.

El sector agrícola se divide en dos tipos de explotaciones: cultivos alimentarios y cultivos de exportación que se cultivan en grandes extensiones de tierra. Los cultivos representan dos tercios y la ganadería un tercio de la producción agrícola. El clima y el suelo permiten la producción de muchas variedades como el café (Colombia es el 2° productor mundial y este cultivo es vital para el país, tanto por la superficie que ocupa como por la entrada de divisas proporciona), arroz, tabaco, yuca, maíz, caña de azúcar (décimo en el mundo), cacao (9º en el mundo), semillas oleaginosas, hortalizas.

El país practica la ganadería. Los productos forestales son cada vez más importantes. En efecto, la mayor parte del territorio colombiano está cubierto por la selva tropical húmeda que alberga una de las reservas biológicas más ricas y densas del mundo. Manglares y cocoteros adornan las costas del Mar Caribe, pero los árboles útiles para el comercio (caoba, roble, nogal, cedro, pino, así como varias variedades de balsámicos) crecen en la selva amazónica y, a media altura, en la cordillera. Solo el 8% del país está protegido dentro de reservas y parques nacionales, pero la vigilancia de ciertas partes del territorio se ve dificultada por la presencia de narcotraficantes. Sin embargo, solo el 3% de los bosques de Colombia han sido diezmados, lo cual es poco comparado con, por ejemplo, el 28% en Brasil.

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Industria

Antes de la promulgación de las reformas neoliberales en la década de 1990, el Instituto de Desarrollo Industrial proporcionó el capital necesario para empresas demasiado grandes para ser financiadas de forma privada, invirtiendo grandes sumas para fortalecer la industria metalmecánica, instalar plantas ensambladoras de vehículos automotores, estimular la construcción de vagones de ferrocarril y barcos pesqueros, y fomentar la fabricación de papel, aceites vegetales y derivados del petróleo. A pesar de estos desarrollos, la mayor parte de la actividad industrial colombiana sigue estando a cargo de pequeñas empresas productoras de bienes de consumo.

Minas y canteras

El carbón, el petróleo y el oro son los principales de la larga lista de industrias de extracción y procesamiento de Colombia. En gran parte, la producción de oro proviene de las dragas que operan en los departamentos centro-occidentales de Antioquia y Chocó. La exportación de ferroníquel se inició en 1985 desde un importante depósito de mineral, Cerro Matoso, en la parte alta del río San Jorge. El carbón se extrae en la región andina para los mercados locales, pero la producción ahora se centra en los grandes yacimientos de Cerrejón en La Guajira, que han sido conectados a un puerto moderno en el extremo de la península por medio de ferrocarril.

El desarrollo del petróleo comenzó en el valle del río Magdalena a principios del siglo XX y, a principios de la década de 1980, se producían unos 100.000 barriles por día. Con el desarrollo de dos importantes campos petroleros en los Llanos del Norte y en la Amazonía a finales de los años 80 y 90, la producción saltó a 440,000 barriles por día en 1990 y a unos 800,000 al final de la década. Los oleoductos a través de los Andes que conectan estos campos con las terminales marítimas también han aumentado el potencial de exportación, aunque los ataques terroristas en las líneas han interrumpido la producción y causado un enorme daño ambiental. Los campos más antiguos en el valle del río Magdalena y en la región del río Catatumbo frente a Venezuela todavía producen cantidades importantes de petróleo. La industria está controlada como un monopolio del gobierno, pero las empresas extranjeras son socios en la exploración y el desarrollo. Las principales refinerías están en Barrancabermeja en el río Magdalena y Cartagena en la costa del Caribe.

Manufactura

La tendencia a la sustitución de importaciones (sustitución de bienes de producción nacional por importaciones) comenzó durante la Gran Depresión de la década de 1930 y continuó en las décadas de 1950 y 1960, cuando Colombia se volvió prácticamente autosuficiente en la producción de bienes de consumo no duraderos. Posteriormente, el desarrollo se desaceleró y, en las décadas de 1980 y 1990, la fabricación representó la misma quinta parte del producto interno bruto que tenía a principios de la década de 1960.

La industria textil emplea a la mayor parte de los trabajadores y contribuye con una parte sustancial del ingreso nacional. Además de abastecer el mercado nacional, las firmas más grandes, concentradas en Medellín, también exportan telas e hilados. El procesamiento de alimentos y la producción de productos químicos se ubican junto con los textiles como las principales industrias colombianas. La producción de productos químicos industriales, en parte para abastecer a la industria textil, ha aumentado constantemente. También hay una importante producción de productos farmacéuticos. La planta integrada de hierro y acero en Paz de Río, en el departamento de Boyacá, utiliza materias primas locales y abastece una gran parte de las necesidades de metales ferrosos del país.

Bogotá, Medellín y Cali, junto con las ciudades costeras del Caribe de Barranquilla y Cartagena, son los principales centros industriales. La ubicación interior de los tres primeros los ha colocado en una desventaja significativa tanto en el procesamiento de materiales importados como en la producción para la exportación, pero las demandas del creciente mercado interno, junto con inversiones sustanciales de empresas extranjeras en instalaciones productivas, les han permitido sostener crecimiento sustancial, especialmente desde la Segunda Guerra Mundial. La energía eléctrica barata distribuida a través de una red nacional ha sido un importante factor de desarrollo.

Finanzas y comercio

El sistema bancario está compuesto por un banco central (el Banco de la República) y más de 30 instituciones bancarias generales, algunas de las cuales son parcialmente de propiedad extranjera. La Comisión Monetaria, creada por el gobierno en 1963, es la máxima autoridad en materia de concesión de crédito. Dicho crédito se otorga a través del banco central, que también emite moneda, actúa como banquero del gobierno y otros bancos, actúa como guardián y administrador de las reservas internacionales del país y actúa como cámara de compensación.

El comercio exterior se ocupa principalmente de la exportación de materias primas y la importación de maquinaria y productos manufacturados. El mayor socio comercial de Colombia es Estados Unidos. El comercio con China, México, Japón y los países de la Unión Europea también es significativo, al igual que el comercio con los países andinos vecinos.

Las exportaciones consisten principalmente en petróleo crudo y productos derivados del petróleo, café, productos químicos, textiles, flores frescas y carbón. Para las décadas de 1970 y 1980, el comercio ilegal de marihuana y cocaína colombianas, especialmente con los Estados Unidos, se había convertido en una importante fuente de ingresos, a veces excediendo el valor de las exportaciones legales. A pesar de los esfuerzos del gobierno para combatir los cárteles de la droga colombianos, interceptar cargamentos de cocaína y erradicar los cultivos de coca mediante la fumigación aérea, la cocaína siguió siendo un factor importante en la economía nacional. Además, el cultivo de adormidera y el tráfico de heroína cobraron importancia a fines de la década de 1990. Las importaciones consisten principalmente en maquinaria y equipo de transporte, productos químicos, petróleo crudo y productos derivados del petróleo, metales básicos y productos metálicos, y papel y productos de papel.

Transporte de Colombia

El transporte juega un papel particularmente vital en Colombia, donde los problemas de un terreno diverso y difícil se están superando para unificar el país. Con mucho, el medio de transporte de superficie más importante es el sistema de carreteras, aproximadamente una octava parte del cual está pavimentado. Dos carreteras principales paralelas se extienden hacia el interior desde los puertos del Caribe, una siguiendo la Cordillera Oriental hasta Bogotá y Santa Marta, la otra pasando por Medellín, Cali y Popayán hasta la frontera con Ecuador. Un ramal del primero lleva a Cúcuta ya Venezuela. Sin embargo, no existe comunicación terrestre con Panamá y América Central, debido al difícil terreno del Tapón del Darién, que separa a Panamá y Colombia y divide los tramos norte y sur de la Carretera Panamericana. La ampliación y mejora de las carreteras es una prioridad del gobierno, ya que la mayoría de la carga nacional se transporta hoy en camiones. Los deslizamientos de tierra frecuentes dificultan el mantenimiento de las carreteras. Una de las rutas transversales más importantes pasa por la Cordillera Central, uniendo Bogotá con Cali (en el valle del Cauca) y Buenaventura, el principal puerto del Pacífico.

Quizás en ningún otro país el transporte aéreo ha jugado un papel tan importante como en Colombia. La aerolínea controlada por el gobierno Avianca afirma ser la aerolínea comercial más antigua que opera en el hemisferio occidental. Los vuelos frecuentes conectan todas las ciudades importantes, lo que reduce los tiempos de viaje de forma desmesurada en comparación con las carreteras de montaña tortuosas, indirectas y lentas. La mayoría de la gente viaja por aire en Colombia, que se afirma tiene proporcionalmente la tasa más alta de viajes aéreos en el mundo, y las aerolíneas manejan cuatro veces más tonelaje de carga que el sistema ferroviario nacional. El principal aeropuerto internacional es El Dorado de Bogotá, y existen otros en Medellín, Cali, Cartagena, Barranquilla e Isla San Andrés. El último sirve a la gran industria turística de allí.

El papel de los ferrocarriles se ha vuelto cada vez más secundario. Las líneas de ancho estándar son propiedad del gobierno. La línea principal es el Ferrocarril del Atlántico, que recorre 600 millas (1.000 km) hacia el norte entre Bogotá y el puerto marítimo de Santa Marta. En Puerto Berrío, en el valle del Magdalena, la línea principal se conecta con otra que pasa hacia el oeste por Medellín y hacia el sur hasta Cali y el puerto de Buenaventura. Esta y otras líneas regionales son frecuentemente cerradas por deslizamientos de tierra.

El río Magdalena ya no juega el papel vital en el transporte que alguna vez tuvo, aunque todavía lleva algo de carga a granel, especialmente petróleo. Los viajeros que se dirigían a Bogotá en épocas anteriores se trasladaban por barco fluvial hasta La Dorada, donde el viaje a la capital del interior continuaba por tierra. Los ríos Sinú, Atrato y Meta también son navegables, pero estos también se usan con menor frecuencia. Se ha considerado la posibilidad de unir las costas del Caribe y el Pacífico de la nación mediante la construcción de un canal entre los ríos Atrato y San Juan; sin embargo, ese proyecto no ha cobrado impulso porque el cercano Canal de Panamá ha demostrado ser un enlace conveniente y rentable.

Los buques de carga surcan las aguas tanto del Caribe como del Pacífico, que están unidas al norte por el Canal de Panamá. Los puertos caribeños de Cartagena, Barranquilla y Santa Marta tienen aguas relativamente profundas y están equipados con modernas instalaciones y servicios portuarios; sin embargo, el sedimento depositado por el río Magdalena en su desembocadura requiere un dragado constante para mantener el acceso marítimo a los muelles de Barranquilla. En la costa del Pacífico el puerto de Buenaventura, sobre una ensenada bordeada de manglares, ofrece fácil acceso y modernas instalaciones.