Gente y Cultura

Gente y cultura de Colombia

La diversidad étnica en Colombia es el resultado de la mezcla de amerindios, colonos españoles y afro descendientes.

Colombia cuenta con varios grupos étnicos, sieno el más relevante el mestizo, que conforma el 58% del total de la población. El segundo grupo es el de los blancos con 20%, seguido por el afro-colombiano que con el 10,6% representa la tercera población negra más grande de América, después de los Estados Unidos y Brasil. Los indígenas conforman el 3,4% de la población nacional y los gitanos el 0,001%.

En la región del Caribe colombiano se encuentran los grupos étnicos kogi, sanha, wayúu, kankuama, chimilas e ikas o arhuacos. En la región del Pacífico colombiano se encuentran los grupos kuna, embera, waunama y kwaiker. En la región amazónica se encuentran los tikunas, huitotos, coconucos, andokes, muinanes, salibas, yakunas, cubeos, curripacos y tucanos. En la región andina se encuentran los yukos, baríes, u’was, guambianos, paeces, sibundoy y muiscas. A su vez, en la región de la Orinoquía se encuentran los tunebos, tiniguas, guayaberos, achaguas, piapocos, sálibas, guahibos, piaroas, betoyes, yaruros y puinaves.

Culturalmente, Colombia y su gente han sido un país conservador desde la época Colonial. El país posee una belleza natural con regiones que son heterogéneas debido a factores como el aislamiento geográfico y la dificultad de acceso en algunas de sus zonas.

Su culturas indígenas asentadas en el país a la llegada de los españoles, la cultura europea (de España) y las africanas importadas durante la Colonia son la base de la cultura colombiana, la cual también comparte rasgos fundamentales con otras culturas hispanoamericanas en manifestaciones como la religión, la música, los bailes, las fiestas, las tradiciones, el dialecto, entre otras.

Las subregiones o grupos culturales más importantes son los “cachacos” (ubicados en el altiplano cundiboyacense), los “paisas” (asentados en Antioquia, el Eje Cafetero), los “llaneros” (habitantes de los Llanos Orientales), los “vallunos” (zona del Valle del Cauca), los “costeños” (ubicados en la Costa Caribe), y los “santandereanos” (ubicados en la departamentos de Norte de Santander y Santander), entre otras, cuyas costumbres varían según sus influencias y ascendencias.

Cuenta con una literatura que remota la época de la colonización española, período en el que se destacan Hernando Domínguez Camargo, con el Poema Épico a San Ignacio de Loyola, Juan Rodríguez Freyle (El Carnero) y la monja Francisca Josefa del Castillo representante del misticismo. Una representación del romanticismo en la literatura es Antonio Nariño, José Fernández Madrid, Camilo Torres Tenorio y Francisco Antonio Zea. El género costumbrista sobresalió en el siglo XX y en 1871 se estableció la primera academia de lengua española de América en Colombia.

Es importante mencionar que la pintura y escultura tuvieron gran importancia en Colombia, pues esta se dividió en periodos que comienzan con las culturas indígenas, y que se acercan a los modos de pensar de los pueblos originarios de América y a su forma de concebir el mundo, lo sagrado, la naturaleza y la sociedad.

El periodo colonial muestra la fusión cultural indígena colombiana, el aporte africano y el arte europeo religioso de la época. Las artes plásticas colombianas del siglo XIX no se independizaron de las concepciones estéticas coloniales por completo, aunque a finales de esa centuria aparecen los primeros intentos academicistas.

En 1886 se abrió la Escuela Nacional de Bellas Artes, entidad que formó a la mayoría de los artistas de comienzos del siglo XX. El evento más importante en Colombia sobre arte colombiano es el Salón Nacional de Artistas Colombianos. Entre los principales pintores colombianos sobresalen el impresionista Andrés de Santa María; los retratistas Ricardo Acevedo Bernal y Ricardo Gómez Campuzano; el paisajista Gonzalo Ariza; En la escultura se destacan Rodrigo Arenas Betancourt y Nadín Ospina.

También artistas polifacéticos como Pedro Nel Gómez han extendido su obra al campo de la arquitectura. En fotografía se destaca Leo Matiz Espinoza, quien en 1949 fue elegido como uno de los diez mejores fotógrafos del mundo.

Una de las obras famosas es lanceros del pantano de Vargas, obra de Rodrigo Arenas Betancourt.