Historia

Arquitectura precolombina en Colombia

by | 15 Jun, 2023 | Historia | 0 comments

Introducción

La arquitectura precolombina en Colombia es un fascinante testimonio de la rica historia y diversidad cultural de este país sudamericano. A través de la exploración de las antiguas construcciones y ruinas, podemos descubrir cómo las diferentes civilizaciones indígenas dejaron su huella en el paisaje colombiano. En este artículo, exploraremos la arquitectura precolombina en Colombia desde una perspectiva analítica, teniendo en cuenta los diferentes niveles culturales y sus características arquitectónicas distintivas, así como la influencia que ha tenido en el desarrollo cultural de la región.

Los tesoros arquitectónicos de la época precolombina

La arquitectura precolombina en Colombia abarca un amplio espectro de estilos y técnicas utilizadas por las civilizaciones indígenas que habitaron estas tierras mucho antes de la llegada de los europeos. Una de las características más destacadas de esta arquitectura es su integración armónica con el entorno natural. Las construcciones precolombinas se adaptaban a la topografía del terreno y aprovechaban los materiales disponibles en la región.

Las civilizaciones precolombinas de Colombia

Dentro del territorio colombiano, se desarrollaron diversas civilizaciones precolombinas, cada una con su propio estilo arquitectónico y particularidades culturales. Algunas de las más destacadas son:

1. Los Muisca

Los Muisca fueron una antigua civilización que habitó la región central de Colombia. Su arquitectura se caracterizaba por la construcción de terrazas agrícolas, caminos empedrados y acueductos. Uno de los ejemplos más famosos de la arquitectura Muisca es el sistema de terrazas de cultivo en las montañas de la región de Boyacá.

2. Los Tayrona

La civilización Tayrona se estableció en la región de la Sierra Nevada de Santa Marta, en la costa norte de Colombia. Su arquitectura se destaca por la construcción de terrazas, caminos empedrados y ciudades fortificadas. La Ciudad Perdida, también conocida como Teyuna, es uno de los sitios arqueológicos más impresionantes dejados por los Tayrona.

3. Los Quimbaya

Los Quimbaya fueron una civilización que habitó la región occidental de Colombia. Su arquitectura se caracterizó por la construcción de tumbas subterráneas y esculturas en oro. Uno de los ejemplos más notables de su arquitectura es el Parque Nacional de San Agustín, donde se encuentran numerosas estatuas y mausoleos.

Evolución de la arquitectura precolombina en Colombia

Durante el periodo prehispánico, se destacó el uso de materiales naturales y/o perecederos específicos de cada lugar de ocupación, así como las diversas formas de habitar que se desarrollaron a lo largo de este periodo. Con el fin de establecer y reconocer los diferentes “estados culturales” presentes en el territorio colombiano, se adoptó un esquema propuesto por el antropólogo Gerardo Reichel-Dolmatoff. Este esquema identifica, en términos generales, cuatro niveles básicos que permiten comprender la evolución y diversidad de la arquitectura precolombina en Colombia.

Nivel Paleoindio

El nivel Paleoindio se corresponde con el periodo paleolítico en América y se caracteriza por la existencia de grupos nómadas de cazadores y recolectores. Durante este periodo, la forma de vivienda más primitiva encontrada en Colombia eran los abrigos rocosos naturales o cuevas. Estos abrigos servían como viviendas temporales o estacionales para pequeños grupos tribales. Se utilizaban como campamentos de caza y recolección, donde se obtenían alimentos como venados, roedores, frutos y caracoles. Los abrigos presentaban una estructura de ocupación que incluía zonas destinadas al fogón, la fabricación de instrumentos de piedra y otras labores. El yacimiento arqueológico de Tequendama es un ejemplo relevante de este periodo.

Nivel Formativo

El nivel Formativo se caracteriza por la transformación de una vida tribal nómada a grupos sedentarios tribales. Esto fue posible gracias a la aparición de la agricultura, la domesticación de animales y la producción de cerámica. Durante este nivel, las casas comunales fueron la forma arquitectónica predominante. Estas viviendas estaban construidas con materiales de la región, como madera y palma. Tenían una duración de aproximadamente 10 a 15 años. La forma y el tamaño de las casas comunales variaban según el grupo y el avance tecnológico aplicado en su construcción.

Los grupos asentados en este nivel tenían un dominio territorial equivalente a una cuenca hidrográfica. Sus asentamientos podían variar desde casas aisladas hasta aldeas agrupadas, que guardaban relación entre sí y pertenecían a una misma cultura. Estos grupos se caracterizaban por el cultivo estacional, la creación de jerarquías y la aparición de familias que ejercían el control social, económico y religioso. También se desarrollaron expresiones culturales más complejas, como la cerámica decorada, prácticas funerarias elaboradas y formas arquitectónicas más sofisticadas. Ejemplos destacados de este nivel son los hipogeos de Tierradentro y la necrópolis de San Agustín.

Nivel de Federaciones de Aldeas

El nivel de Federaciones de Aldeas representa un estadio superior al de los cacicazgos. Se caracteriza por la existencia de estructuras de clases diferenciadas y el dominio de un extenso territorio. Este nivel solo fue alcanzado por las culturas Tayrona y Muisca, mientras que otras culturas aún se encontraban en el nivel de cacicazgos. Sin embargo, la llegada de los conquistadores españoles interrumpió este proceso.

La Ciudad Perdida, perteneciente a la cultura Tayrona, es un ejemplo destacado de este nivel. Está compuesta por grupos de terrazas interconectadas por caminos y zonas libres utilizadas para cultivos. La red de desagües canaliza el agua y evita la erosión. Además, se encuentran puentes, aljibes, escaleras y basureros estratégicamente ubicados, lo que demuestra un nivel avanzado de comprensión arquitectónica. Las terrazas varían en forma y tamaño, lo que sugiere diferencias de uso y jerarquía. Las viviendas circulares de madera sobre zócalos de piedra eran el patrón más común, similares a las viviendas actuales de los Kogui.

Los muiscas, por otro lado, construían sus casas utilizando caña y barro para hacer las tapias llamadas bahareque. Estas construcciones podían ser cónicas o rectangulares. Las casas cónicas consistían en una pared circular hecha de palos enterrados y un entrelazado de cañas con barro. El techo era cónico y estaba cubierto de pajas aseguradas sobre varas. Tanto las construcciones cónicas como las rectangulares tenían puertas y ventanas pequeñas. Estas edificaciones conformaban grandes aldeas, que se asemejaban a ciudades en términos de tamaño y organización.

Influencia y legado

La arquitectura precolombina en Colombia dejó un importante legado en la cultura del país. Sus técnicas de construcción, el uso de materiales naturales y la integración armoniosa con el entorno influenciaron a generaciones posteriores de arquitectos y urbanistas. Además, estas construcciones son un testimonio tangible de las antiguas civilizaciones que forjaron la identidad colombiana. La cerámica, las prácticas funerarias y las formas arquitectónicas más elaboradas son parte del legado cultural que aún perdura.

Conclusiones

La arquitectura precolombina en Colombia es un tesoro cultural que nos permite comprender y apreciar la riqueza histórica y la diversidad de las civilizaciones indígenas que habitaron este territorio antes de la llegada de los colonizadores. Desde los abrigos rocosos del periodo Paleoindio hasta las grandes aldeas de las federaciones de aldeas, cada nivel cultural presenta características arquitectónicas distintivas y formas de vida únicas. Explorar y comprender la arquitectura precolombina en Colombia nos permite apreciar el legado cultural de estas civilizaciones y valorar su impacto en la identidad del país. La preservación y difusión de estos testimonios arquitectónicos son fundamentales para honrar y proteger la historia y el patrimonio cultural de Colombia.